Moderna y Oxford aceleran desarrollo de vacunas contra el ébola ante expansión del brote en África
La carrera científica para contener el avance del ébola en África recibió un nuevo impulso luego de que la Coalición para las Innovaciones en Preparación ante Epidemias (CEPI) anunciara una inversión urgente para acelerar el desarrollo de tres vacunas experimentales dirigidas contra la cepa Bundibugyo del virus, responsable de los recientes brotes registrados en la República Democrática del Congo y Uganda.
La organización internacional informó que los proyectos seleccionados pertenecen a la farmacéutica Moderna, la Universidad de Oxford y la Iniciativa Internacional para la Vacuna contra el Sida (IAVI), consideradas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como las propuestas más prometedoras actualmente en desarrollo para enfrentar esta variante del virus.
El director ejecutivo de CEPI, Richard Hatchett, advirtió que la rápida propagación del virus y la ausencia de vacunas autorizadas contra la cepa Bundibugyo obligan a acelerar las investigaciones. “Cada día cuenta en esta carrera contrarreloj frente a una enfermedad potencialmente mortal”, señaló.
Como parte del financiamiento, Moderna recibirá hasta 50 millones de dólares para avanzar en estudios preclínicos y ensayos clínicos iniciales utilizando tecnología de ARN mensajero, similar a la empleada durante la pandemia de COVID-19.
Por su parte, la Universidad de Oxford y el Serum Institute of India contarán con una asignación inicial de 8,6 millones de dólares, mientras que IAVI recibirá 3,2 millones de dólares para continuar el desarrollo de su candidato vacunal.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, celebró la iniciativa y destacó que una vacuna eficaz contra la cepa Bundibugyo podría contribuir significativamente al control del brote actual y fortalecer la capacidad de respuesta ante futuras emergencias sanitarias.
Las autoridades sanitarias africanas también respaldaron el anuncio. El director de los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades, Jean Kaseya, afirmó que la inversión representa un paso clave para reforzar la seguridad sanitaria del continente y ampliar las capacidades de investigación y producción de vacunas en la región.
Mientras avanzan los estudios científicos, la OMS insistió en que la prioridad inmediata sigue siendo contener la transmisión mediante vigilancia epidemiológica, diagnóstico temprano, rastreo de contactos, aislamiento de pacientes y campañas de sensibilización comunitaria.
Según las cifras más recientes, el actual brote en la República Democrática del Congo ha dejado al menos 282 casos confirmados y cerca de mil sospechosos, lo que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias internacionales ante el riesgo de una mayor expansión del virus.
