Alemania tritura a Curazao 7-1 con doblete de Havertz
Alemania arrancó el partido imponiendo condiciones desde temprano. Apenas al minuto 6, Nmecha abrió el marcador reflejando la clara superioridad de los dirigidos por Julian Nagelsmann, quienes manejaban los tiempos del partido a placer y generaban constantes ocasiones de peligro. Sin embargo, el fútbol siempre tiene espacio para las sorpresas y la historia.
Al minuto 21 llegó el momento que Curaçao jamás olvidará. En su debut absoluto en una Copa del Mundo, el futbolista Comenencia se atrevió con un remate desde fuera del área. La pelota se desvió en un defensor alemán, tomando un efecto "envenenado" que descolocó por completo a Manuel Neuer. El balón terminó en el fondo de la red ante la mirada atónita del mundo entero. Un gol histórico: el primero de la modesta selección caribeña en una Copa del Mundo, anotado nada más y nada menos que a una leyenda de la portería.
El rodillo alemán puso la marcha extra
La alegría y el atrevimiento de Curaçao terminaron despertando el orgullo de la tetracampeona del mundo. El "viejo rodillo alemán" se enojó, puso el pie en el acelerador y le pasó por encima a un rival que, jerárquicamente, está a una distancia sideral.
Antes de irse al descanso, Schlotterbeck de cabeza al 38' y Kai Havertz desde el punto penal en el añadido de la primera mitad (45+5') encarrilaron de nuevo el destino del partido.
La segunda mitad fue un auténtico monólogo: Alemania, prácticamente trotando y sin necesidad de desgastarse al máximo, desnudó todas las falencias de Curaçao gracias a una pegada descomunal. Los goles cayeron por su propio peso: Musiala (47'), Brown (68') y Undav (78') se unieron a la fiesta.
Para cerrar la cuenta al minuto 88, llegó la obra de arte de la tarde. Kai Havertz aprovechó una muy buena habilitación que le dieron para quedar mano a mano y definió con una jerarquía soberbia: picando la pelota con una sutileza exquisita por encima del arquero para firmar su doblete personal y sellar el séptimo gol que clausuró la goleada de Alemania.
Un debut agridulce para Curaçao, que se lleva el recuerdo eterno de haberle marcado a Neuer, pero también una durísima lección de lo que significa jugar en la élite mundial ante una Alemania que asusta por su efectividad.
