Díaz-Canel anuncia amplias reformas económicas para hacer frente a presión de Trump
Díaz-Canel anunció este viernes un paquete de reformas económicas con un claro perfil liberalizador y descentralizador, argumentando que “son tiempos en que hay que cambiar”. En declaraciones reproducidas por la televisión estatal, el presidente explicó que las medidas responden a “las exigencias de los tiempos actuales” ante la profunda crisis que atraviesa el país, y negó que su principal motivación sea ceder a presiones desde Washington.
El mandatario aseguró que “el país no está detenido” y que se afronta la situación con inteligencia, si bien advirtió que no todo puede decirse de forma abierta porque “el enemigo está acechando todo lo que hacemos” y llamó a la unidad como respuesta. Entre los cambios anunciados figura la incorporación de “nuevos actores” en el sector turístico para “explotar” el parque hotelero, una medida que busca contrarrestar la salida parcial o total de grandes empresas extranjeras que intentan evitar sanciones estadounidenses.
En el ámbito inmobiliario, Díaz-Canel adelantó modificaciones orientadas a la gestión y a la búsqueda de “nuevas modalidades” y “nuevos actores”, sin detallar aún los mecanismos concretos. El Estado cubano mantiene importantes empresas dedicadas al alquiler de inmuebles, por lo que estos anuncios apuntan a flexibilizar ese mercado y abrirlo a distintas formas de gestión.
Las empresas estatales recibirán mayor “autonomía” en aspectos clave de su operación: podrán decidir sobre salarios, reinversión de utilidades, importaciones y exportaciones, establecer asociaciones con otros actores económicos, diseñar planes de negocio y tener acceso al mercado cambiario. El objetivo declarado es darles herramientas para ser más eficientes y reactivas ante las demandas del mercado.
El paquete también incorpora liberalizaciones para el sector agropecuario: los productores pasarán a tener acceso directo a insumos, podrán asociarse con distintos actores, disponer de cuentas “reales” respaldadas en efectivo, participar en el mercado cambiario y gozar de trámites burocráticos más ágiles. Estas medidas buscan dinamizar la producción interna y reducir los cuellos de botella derivados de la centralización.
Una medida destacada es la eliminación de importadoras estatales que hasta ahora actuaban como intermediarias obligatorias en el comercio exterior. Según el anuncio, su supresión pretende agilizar el comercio internacional y dinamizar la adquisición de bienes y materias primas por parte de empresas y productores locales.
Díaz-Canel resaltó además la intención de “incentivar” la inversión extranjera directa y subrayó la relevancia de los cubanos residentes en el exterior, quienes, dijo, contarán con las mismas condiciones que los habitantes de la isla para participar en iniciativas económicas. También anticipó la apertura de más sectores a actores no estatales, ampliando el espacio del emprendimiento y la iniciativa privada.
En cuanto al propio aparato estatal, el presidente recordó avances recientes en una reforma administrativa que incluye un proyecto de ley para reducir el número de ministerios de 27 a 20, con el fin de lograr una estructura más ágil y menos burocrática. Según el gobierno, estas reformas pretenden resolver las “contradicciones” entre la planificación central y las dinámicas de mercado, así como equilibrar la centralización con la descentralización.
Los anuncios llegan en un momento de fuerte tensión económica en la isla con problemas que van desde la crisis energética hasta dificultades en sectores clave como el turismo y la agricultura y su implementación requerirá ahora normas detalladas, plazos y mecanismos de control que el Ejecutivo deberá publicar próximamente. Observadores nacionales e internacionales estarán pendientes de cómo se concretan estas medidas, su alcance real y si podrán revertir o aliviar la situación económica que enfrenta el país.
