Trump acusa a Irán de filtrar "términos falsos" y romper la "buena fe" en negociaciones
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó este viernes 12 de junio al gobierno de Irán de actuar sin buena fe en el proceso de negociación bilateral y de haber filtrado a medios de comunicación términos del supuesto acuerdo de paz que, según afirmó, no corresponden con lo pactado oficialmente.
A través de su red social Truth Social, Trump aseguró que la información difundida por Teherán “no tiene nada que ver con los términos acordados por escrito” y rechazó las declaraciones iraníes sobre un supuesto avance sustancial en las conversaciones.
“Los términos que Irán filtró a los medios de ‘noticias falsas’ no tienen nada que ver con los términos acordados por escrito. Lo que dijeron, no guarda relación alguna con la verdad”, expresó el mandatario estadounidense, quien además calificó a los negociadores iraníes como “personas muy deshonestas”.
Trump añadió que, en su opinión, “no existe tal cosa como negociar de buena fe” con Irán y calificó la situación como “increíble”, elevando nuevamente el tono en medio de las conversaciones diplomáticas entre ambas naciones.
El mandatario también advirtió sobre un reciente ataque con drones atribuido a fuerzas iraníes contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz, señalando que el hecho fue “totalmente inaceptable” y que cualquier acción de ese tipo debe cesar de inmediato.
Las declaraciones se producen en un contexto de alta tensión tras el anuncio previo de Trump sobre la posible cancelación de ataques militares, al asegurar que se había alcanzado un entendimiento preliminar con Teherán que podría avanzar hacia un acuerdo formal en Europa.
Sin embargo, medios oficiales iraníes han señalado que lo acordado hasta ahora se limita a un memorando de entendimiento en fase avanzada, y que aún quedarían pendientes negociaciones sobre temas clave como el programa nuclear, las sanciones y posibles compensaciones por daños.
De acuerdo con esas versiones, las conversaciones entre ambos países continuarían en los próximos 60 días, en medio de profundas diferencias sobre los términos finales del acuerdo y un clima de desconfianza mutua que sigue marcando el proceso diplomático.
