El Getafe vuelve a Europa
El equipo de José Bordalás firmó otro capítulo de su particular libreto: competir al límite, desde el orden defensivo y sin concesiones estéticas. Con apenas 32 goles en 38 partidos, el Getafe exprimió al máximo cada recurso para meterse en la Conference League. Su estilo no pasa desapercibido. Es un equipo intenso, incómodo, que corta el ritmo, comete muchas faltas y lleva los partidos a terrenos poco vistosos. No es un fútbol que enamore a todos, y de hecho genera bastante rechazo fuera de su afición.
Pero en el Coliseum el balance es claro: funciona. Y mucho. Esta es ya la segunda vez que Bordalás mete al Getafe en Europa, la anterior fue en la Europa League, consolidando una identidad que, guste más o menos, da resultados.
Luis Milla puso la firma final con un disparo lejano en la segunda mitad, desviado lo justo para convertirse en el 1-0 definitivo y desatar la euforia.
Osasuna, salvado sobre la bocina
Muy distinta era la situación de Osasuna, que llegó a la última jornada peleando por evitar el descenso. Su planteamiento ordenado les permitió competir, pero la derrota los dejó completamente expuestos.
Ya no dependían de sí mismos: necesitaban que el resultado en Montilivi les favoreciera. Durante minutos interminables, estuvieron virtualmente descendidos. Finalmente el Girona cayó derrotado y se convirtió en el último descendido.
