Daniel Sarcos estrenará en Maracaibo su documental musical “Soy Caribe, soy Mediterráneo”
En una rueda de prensa en el icónico restaurant Sabor Zuliano en Maracaibo, Daniel Sarcos anunció el inicio de su carrera musical a través del documental “Soy caribe, soy mediterráneo”. En esta pieza, el artista interpreta diversos temas con la participación especial de Yasmil Marrufo y Gilberto Ferrer, bajo la dirección de Ramón Castillo y la producción del presentador zuliano, junto a Miguel Ángel Barrera.
El evento tendrá lugar en el Teatro de Bellas Artes de Maracaibo y será transmitido simultáneamente en su canal de YouTube, “Daniel Sarcos TV”, el próximo sábado 9 de mayo a las 7:00 p. m.
En esta propuesta audiovisual, el artista se propone enaltecer sus raíces españolas y wayuu. Con este fin, la producción documenta un recorrido por gran parte de Europa, donde el intérprete versiona éxitos internacionales como “O sole mio” en Italia y “La vie en rose” en Francia, impregnándolos de su distintivo matiz caribeño.
Para cerrar con broche de oro, la travesía culmina en la península de La Guajira y las costas del Caribe, con el objetivo de resaltar los valores positivos y la riqueza cultural de la región.

A mí me gusta rescatar las cosas positivas de cada una de las culturas, y quiero que al final de esto no solamente piensen de manera positiva acerca del wayúu, quiero que piensen de manera positiva acerca de los zulianos, acerca de los venezolanos, acerca de los latinoamericanos", declaró Sarcos.
Además, también resaltó que este proyecto tiene un propósito solidario; todos los fondos recaudados serán destinados a la Fundación Alitasía. Esta organización indígena autónoma, ubicada en la Laguna del Pájaro, en la entrada de la Guajira, se dedica a proteger la vida, educación y salud de las comunidades wayuu. Su nombre, que significa "a imagen y semejanza de la flor del taparo", refleja su profunda conexión espiritual con la tierra zuliana.
Un viaje a las raíces: "Soy Caribe, soy Mediterráneo"
El proyecto nació de un hallazgo personal cuando el artista, tras realizarse una prueba de ADN, decidió plasmar su mapa genético en música. Lo que comenzó como una composición titulada “Soy Caribe, soy Mediterráneo”, evolucionó hasta convertirse en un ambicioso documental audiovisual. Esta producción busca honrar la herencia que su padre, el Dr. Daniel Sarcos Iguarán, siempre fomentó: mantener una conexión profunda y constante con sus orígenes familiares.
La travesía inició en las costas españolas, específicamente en Barcelona y la Costa Brava, con grabaciones en Arenys de Mar. A bordo de un crucero, el equipo recorrió el Mediterráneo hacia Niza, Francia, donde el artista versionó el clásico “La vida en rosa” en ritmo de bolero. El viaje continuó por Italia, grabando “O sole mio” como balada en Livorno y el tema principal en Génova, cerrando la etapa europea con sesiones creativas en Roma.

Tras pasar por Miami y regresar a Maracaibo, la producción sintió la necesidad de fortalecer la esencia caribeña dentro del documental. Por ello, el equipo se trasladó a tierras zulianas para capturar la autenticidad del entorno local y su energía. Para elevar el nivel musical, se integró el talento del trompetista venezolano Iturvides Vílchez, quien desde República Dominicana aportó el matiz rítmico definitivo que consolida el sabor tropical de este especial.
Inspirado en la obra literaria “Sobre la misma tierra” de Rómulo Gallegos, el proceso de producción representó un reencuentro espiritual con el territorio. El documental no solo registra un viaje geográfico, sino una reconciliación con la identidad de un hombre que se reconoce hijo de dos mundos. Este lanzamiento marca un hito en la carrera de Sarcos, quien ahora entrega su historia al público a través de la música y el cine.
Reivindicación de la identidad zuliana y wayuu
Más allá de la música, Sarcos define este proyecto como un necesario acto de justicia y una búsqueda de reconciliación entre sus orígenes. El artista busca proyectar una visión de futuro que rompa con la imagen del desplazado, una realidad que ha marcado con dolor a muchos de sus paisanos. Para el presentador, este documental es una herramienta para transformar la percepción externa sobre el gentilicio zuliano y venezolano.
En sus declaraciones, resaltó que la migración y el desplazamiento no han sido una elección por gusto, sino el resultado de realidades que han empujado a muchos a situaciones ajenas a su voluntad. Por ello, el objetivo central es rescatar los valores positivos de cada cultura involucrada en su mapa genético. Sarcos aspira a que, al finalizar la obra, el público reflexione con respeto sobre el pueblo wayuu y la identidad latinoamericana.
El intérprete enfatizó que, históricamente, se ha intentado imponer una narrativa de desventaja sobre los ciudadanos de la región, una idea que rechaza categóricamente. Según su visión, no existe una falta de fuerza o talento, sino una histórica carencia de oportunidades para ejercer ese potencial. Este documental busca demostrar que, cuando se abren grietas de posibilidad, el talento local brilla en los escenarios más exigentes del mundo.

Como ejemplo de esta resiliencia, Sarcos mencionó los logros de venezolanos que hoy lideran proyectos en la NASA, dictan cátedras universitarias o realizan intervenciones quirúrgicas complejas. Para él, esa excelencia profesional es la verdadera esencia del gentilicio, y no el resultado de las políticas que a menudo intentan marginarlos. El proyecto busca visibilizar ese éxito que ocurre incluso en las circunstancias más adversas.
Finalmente, el artista reiteró su compromiso de utilizar este espacio para elevar la autoestima colectiva y fomentar el orgullo por lo propio. Al unir la música con el propósito social, "Soy Caribe, soy Mediterráneo" se convierte en un manifiesto de resistencia cultural. Es una invitación a ver al zuliano no como una víctima de las circunstancias, sino como un protagonista capaz de conquistar cualquier frontera.
