Violaciones a la libertad de expresión bajaron 62 % en Venezuela durante 2025
La organización no gubernamental venezolana Espacio Público documentó 238 violaciones a la libertad de expresión en Venezuela durante 2025, una cifra que representa una caída de 62 % en comparación con los 619 casos reportados en 2024, según el balance anual presentado en Caracas.
Aunque el descenso pudiera interpretarse como una mejora, la ONG advirtió que la reducción no necesariamente refleja un entorno más abierto, sino el efecto del clima de temor que dejó la represión posterior a las elecciones presidenciales de 2024, cuando se intensificaron las restricciones contra voces críticas.
Marysabel Rodríguez, integrante de la organización, explicó que durante 2025 la intimidación se mantuvo como la principal forma de agresión contra el derecho a informar y opinar, seguida por la censura, el hostigamiento judicial y las restricciones administrativas impuestas por organismos estatales.
Los periodistas y trabajadores de la prensa volvieron a ser el sector más afectado, concentrando más de un tercio de los casos registrados, mientras que ciudadanos particulares y activistas también enfrentaron un incremento en amenazas por difundir información de interés público, especialmente en redes sociales.
Espacio Público señaló además que instituciones del Estado y cuerpos de seguridad continúan figurando entre los principales responsables de estas violaciones, en un contexto donde persisten cierres de emisoras, bloqueos digitales y procesos judiciales por publicaciones consideradas incómodas para el poder.
Durante el año pasado, la ONG registró además 44 detenciones arbitrarias, entre ellas 19 de periodistas, así como el cierre de varias emisoras radiales en distintos estados del país, hechos que profundizan el deterioro del ecosistema informativo venezolano.
El informe concluye que, pese a la reducción numérica de incidentes, la libertad de expresión en Venezuela sigue condicionada por un ambiente de autocensura y miedo, en el que denunciar o informar continúa representando un riesgo para buena parte de la población.
