EE. UU. e Irán deciden en Islamabad el fin de la guerra
La delegación de Irán arribó este viernes a Islamabad para participar en una ronda de conversaciones con Estados Unidos prevista para el sábado, en un contexto de alta tensión regional. El primer ministro paquistaní calificó el encuentro como “de vida o muerte” en los esfuerzos por alcanzar un alto el fuego permanente.
La representación iraní está encabezada por Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento de su país, quien advirtió que existen condiciones previas que deben cumplirse antes de iniciar cualquier negociación formal, entre ellas un cese al fuego en Líbano y la liberación de activos iraníes bloqueados en el extranjero, reporta Infobae.
Por parte de Washington, la delegación está liderada por el vicepresidente JD Vance, acompañado por el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner.
Vance expresó expectativas moderadamente positivas sobre el diálogo, aunque advirtió que Irán no debe “jugar” con Estados Unidos en el proceso.
EE. UU. se reabastece
En paralelo, el presidente Donald Trump elevó el tono de sus declaraciones al advertir que fuerzas navales estadounidenses están siendo reabastecidas con armamento avanzado, en preparación para un posible escenario de confrontación si fracasan las conversaciones. En declaraciones al New York Post, afirmó que Washington está incorporando “las mejores armas jamás fabricadas” y aseguró que, de no lograrse un acuerdo, serán utilizadas “de manera muy efectiva”.
Trump también sostuvo que Irán “no tiene cartas”, más allá de su influencia sobre el estrecho de Ormuz, y afirmó que la única alternativa de Teherán es negociar. Horas antes, había publicado un mensaje en su red Truth Social en el que hacía alusión a un “rearme más poderoso del mundo”.
En otro frente diplomático, se confirmó que representantes de Israel y Líbano se reunirán el próximo martes en Washington para explorar un posible alto el fuego y definir el inicio de conversaciones formales. El embajador israelí en Estados Unidos, Yechiel Leiter, indicó que su país no contempla negociar con Hezbolá, al que responsabiliza de continuar los ataques y obstaculizar cualquier avance hacia la paz.
Mientras tanto, el Ministerio de Salud libanés actualizó el balance de víctimas tras los bombardeos más intensos registrados en años, con al menos 357 fallecidos en una sola jornada, en medio de una escalada que mantiene la región en máxima tensión.
