El diario plural del Zulia

Papa León XIV insta en Mónaco a evangelizar con nuevos lenguajes y compromiso social

Destacó la necesidad de anunciar el mensaje cristiano con lenguajes actuales, incluidos los digitales, y de acompañar especialmente a quienes se inician o retoman su camino de fe. Concluyó su homilía encomendando a la comunidad a la Virgen María y a su patrona, invitando a seguir su ejemplo en el camino cristiano

El papa León XIV centró su homilía de este 28 de marzo en el Principado de Mónaco en la figura de Jesucristo como “abogado” de la humanidad, al destacar su papel en la reconciliación entre Dios y los hombres y en la defensa de los más vulnerables.

Durante su encuentro con la comunidad católica local, el pontífice afirmó que “ante Dios y en presencia de Dios tenemos un abogado, Jesucristo, el justo”, subrayando que, pese a la fragilidad humana y el peso del pecado, “hemos sido alcanzados por Dios mismo por medio de su Hijo Jesucristo”.

En su reflexión, el Papa explicó que Cristo “cargó sobre sí el mal del hombre y del mundo”, lo transformó y liberó a la humanidad, convirtiéndose en el centro de la fe cristiana. En ese contexto, saludó a las autoridades presentes, entre ellas el príncipe Alberto, así como al clero y a los fieles, a quienes expresó su cercanía y alegría por compartir su camino eclesial.

Ante una pletórica asistencia de fieles, prácticamente la mitad del Principado, el líder de la Iglesia católica desarrolló como primer eje el “don de la comunión”, al señalar que Jesucristo intercede por la humanidad no para condenar, sino para ofrecer misericordia. “Nos reconcilia con Él y entre nosotros”, afirmó, al tiempo que destacó que su acción busca liberar a las personas de la opresión y devolverles su dignidad dentro de la comunidad.

En ese sentido, sostuvo que la Iglesia está llamada a ser reflejo del amor de Dios, “que no hace excepción de personas”, y valoró la diversidad social y cultural del Principado, describiéndolo como un “pequeño estado cosmopolita” donde conviven distintas nacionalidades y realidades socioeconómicas. Sin embargo, enfatizó que dentro de la Iglesia esas diferencias no deben generar divisiones, sino fortalecer la fraternidad.

El anuncio del Evangelio en defensa del hombre” fue el segundo aspecto abordado por el pontífice, quien instó a la Iglesia a asumir un rol activo en la protección de la dignidad humana. Señaló que Jesucristo se presenta como abogado de quienes son considerados marginados o abandonados, “haciéndose voz de Dios misericordioso que otorga el derecho a los oprimidos”.

En esa línea, llamó a promover un desarrollo integral que respete la dignidad e identidad de cada persona, y cuestionó los modelos sociales y económicos centrados únicamente en la riqueza o el individualismo. “¿Estamos realmente defendiendo al ser humano?”, planteó, invitando a una reflexión crítica sobre la justicia y la solidaridad en la sociedad contemporánea.

El Papa también exhortó a los fieles a intensificar la evangelización con “un servicio apasionado y generoso”, promoviendo el “Evangelio de la vida, de la esperanza y del amor”. Enfatizó la defensa de la vida “desde su concepción hasta su fin natural” y advirtió sobre el riesgo de que la fe se reduzca a una mera costumbre.

Finalmente, destacó la necesidad de anunciar el mensaje cristiano con nuevos lenguajes, incluidos los digitales, y de acompañar especialmente a quienes se inician o retoman su camino de fe. Concluyó su homilía encomendando a la comunidad a la Virgen María y a su patrona, invitando a seguir su ejemplo en el camino cristiano.

Lea también
Comentarios
Cargando...