Exdirector de contraterrorismo dimite y exige a Trump escuchar voces opuestas a la guerra con Irán
En una de las fracturas internas más significativas desde el inicio de las hostilidades, el exdirector del Centro Nacional de Contraterrorismo, Joe Kent, anunció su dimisión irrevocable, motivada por su firme oposición a la guerra contra Irán. Kent, un veterano con 11 despliegues de combate y antiguo aliado político del mandatario, asegura que el conflicto carece de una justificación de seguridad nacional legítima.
En declaraciones recientes, Kent detalló que existió una "cámara de eco" dentro de la Casa Blanca que filtró la inteligencia para presentar a Irán como una amenaza inmediata, ignorando las voces de analistas que sugerían lo contrario.
"A una buena parte de los tomadores de decisiones clave no se nos permitió acudir al presidente para expresar nuestra opinión", declaró Kent. Según su testimonio, el presidente Trump tomó la decisión de atacar basándose en un círculo estrecho de asesores, lo que impidió un debate estratégico real sobre las consecuencias a largo plazo de una guerra abierta en la región.
La carta de dimisión de Kent es inusualmente directa al señalar que Estados Unidos fue empujado a este escenario bélico por la presión del gobierno israelí y grupos de cabildeo. "Está claro que comenzamos esta guerra debido a la presión de Israel", afirmó, añadiendo que la información utilizada para justificar los ataques a menudo no coincidía con los canales oficiales de inteligencia de EE. UU.
Por su parte, el presidente Trump ha rechazado las críticas de Kent, calificándolo de "débil en seguridad" y defendiendo que Irán constituía una "amenaza tremenda" que requería una acción decisiva. Sin embargo, la salida de Kent ha resonado profundamente en la base política del mandatario, dividiendo a quienes apoyan el uso de la fuerza y a los sectores veteranos que abogan por el fin de las "guerras interminables" en el Medio Oriente.
