Más de 100 heridos y edificios destruidos en sur de Israel tras ataques de Irán
Una oleada de misiles balísticos lanzados por Teherán la noche de este 21 de marzo logró burlar parte de los sistemas de defensa, impactando directamente en estructuras civiles y dejando una estela de caos y sangre en territorio israelí.
El ataque se concentró con especial saña en el sur del país. En la ciudad de Arad, un edificio residencial sufrió un impacto directo que causó el colapso de varios pisos, dejando a decenas de personas atrapadas. Simultáneamente, en Dimona, cerca de la instalación nuclear de Israel, se registraron explosiones que afectaron viviendas y, según reportes locales, la metralla habría alcanzado un jardín de infancia, afortunadamente vacío en ese momento.
Los dos impactos se producen después de que Irán denunciara este sábado un ataque estadounidense-israelí contra el complejo de enriquecimiento de uranio de Natanz, sin que de momento, según informó la Organización de Energía Atómica de Irán (Oeai), haya constancia de una fuga de material radiactivo.
Los servicios de emergencia (Magen David Adom) reportan al menos 61 personas heridas, seis de ellas en estado crítico, mientras los equipos de rescate luchan por sacar a sobrevivientes de entre los escombros.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha pedido "máxima moderación militar" tras confirmarse que los proyectiles cayeron peligrosamente cerca del centro de investigación nuclear del Néguev, aunque aclararon que no se han detectado niveles anormales de radiación hasta el momento.
Fuentes del Ejército israelí informaron a EFE de que tanto el impacto de Dimona como el de Arad fueron directos, sin que los interceptores que se activaron lograran destruir los misiles antes de que llegaran al suelo.
