Marabinos eufóricos por el título de Venezuela en Clásico Mundial de Béisbol
Maracaibo despertó con una sonrisa que no cabe en el Puente. La noche de este martes, 17 de marzo, quedó grabada en la memoria colectiva como el momento en que el país alcanzó la cima del béisbol mundial.
Tras el out 27 en el loanDepot Park, la capital zuliana no esperó ni un segundo para convertir sus avenidas en un solo grito de victoria. Desde la barriada de Santa Lucía hasta el norte de la ciudad, el sentimiento fue unánime.
Habla la Gente salió a recoger las impresiones de un pueblo que, entre lágrimas y abrazos, celebró el batazo decisivo de Eugenio Suárez en la 9na entrada y el temple de Daniel Palencia en la lomita en el cierre del último capítulo.
Para Alberto Ruíz, comerciante de 48 años, el triunfo lo hace sentir inmensamente orgulloso. "Por primera vez estamos en un mundial de béisbol y lo ganamos, eso me hace sentir un buen venezolano... ¡Gracias a Dios!", enfatizó Ruíz, que desconoce que el evento deportivo se realiza cada cuatro años.
"Buenísimo, buenísimo, por fin tenemos algo bueno, estamos triunfando, me siento profundamente orgullosa de haber nacido en esta tierra bendita. ¡Qué viva Venezuela!", expresó Coromoto Zambrano en medio de felicidad por la victoria obtenida en el loanDepot Park.
Me siento orgulloso, me siento más nacionalista, más venezolano, más identificado con mi tierra, esto es un logro que realmente Venezuela nunca lo ha tenido, y ahora, por primera vez, estamos demostrando ante el mundo de lo que de verdad los venezolanos somos capaces", exclamó Ricardo Fuenmayor mientras disfrutaba de un café en la avenida La Limpia de Maracaibo.
En las esquinas, los comerciantes analizaban técnicamente el juego y lo mezclaban con la emoción. María Pineda comentó: "Me sentí feliz, orgullosa, contenta y con un poco de nostalgia con sentimientos revueltos, debemos dar gracias a Dios por este bendito logro".
La ciudad del sol amado se llenó de algarabía y fuegos artificiales. El estruendo de los cohetes y las caravanas de vehículos con música nacional a todo volumen confirmaron que, para el zuliano, esta victoria no es solo un trofeo deportivo, sino un bálsamo de alegría que reafirma la identidad de un país apasionado por la pelota.
