Lollapalooza 2026 cautivó Argentina con pop, electrónica y hardcore
El Lollapalooza Argentina 2026 volvió a convertir al Hipódromo de San Isidro en una gran burbuja cultural durante tres días de música y euforia. En el inicio de una nueva década del festival en el país, la edición de este año llegó con cambios en el mapa del predio, nuevos espacios y una tendencia clara: el pop se consolidó como el género que más convoca público.
La jornada inaugural tuvo como grandes protagonistas a Lorde, Turnstile y Tyler, the Creator, mientras que el sábado el protagonismo estuvo repartido entre Chappell Roan, Lewis Capaldi, Skrillex y Paulo Londra, además de Danny Ocean y Joaquina. Las primeras jornadas no estuvieron exentas de polémicas, especialmente por los cambios en las zonas exclusivas frente a los escenarios principales y por la discusión entre los asistentes sobre la evolución del festival y sus preferencias musicales.
Durante años, el evento —producido por DF Entertainment— se caracterizó por su diversidad de géneros y propuestas alternativas. Sin embargo, en esta edición el pop se posicionó como el eje del movimiento cultural dentro del festival. Artistas como Addison Rae, Marina y el grupo Katseye, junto con Lorde y Chappell Roan, llenaron escenarios y generaron una fuerte identificación con el público, especialmente entre las audiencias más jóvenes y femeninas, reporta Ámbito.
El fenómeno también se reflejó en la estética del público y el consumo de merchandising. Desde remeras recortadas y vestuarios inspirados en girlbands durante el primer día —marcados por las presentaciones de Lorde y Katseye— hasta gorros cowboy y pelucas rosas en la jornada siguiente por la influencia de Chappell Roan y Addison Rae, la cultura pop dominó el ambiente del festival. Las tiendas oficiales también registraron gran movimiento, con precios que rondaban los 55.000 pesos para remeras (franelas), 80.000 para buzos y 40.000 para gorras.
Uno de los puntos más discutidos de la edición fue la introducción del espacio premium llamado Lolla Lounge, cuyo acceso tenía un valor aproximado de 500.000 pesos por día o 1.150.000 por el pase completo. El paquete incluía, entre otros beneficios, un sector reservado frente a los escenarios principales Flow y Samsung. La medida generó malestar entre parte del público general, ya que el vallado reducía el espacio del campo.
La reacción de los asistentes fue inmediata. Tras probar el sistema durante el primer día, la organización decidió retirar el sector vallado para la segunda jornada y devolver el campo completo al público. El cambio fue recibido con alivio por muchos fanáticos, que volvieron a reunirse frente a los escenarios principales en el formato tradicional del festival.
Más allá de la controversia, el rediseño del predio —con escenarios principales más distanciados, un nuevo diseño para el escenario Perry’s, áreas ampliadas de descanso y una mayor oferta gastronómica— reflejó una tendencia que gana fuerza en los festivales: un público dispuesto a pagar más por comodidad y experiencias adicionales.
La edición 2026 culmina este domingo con presentaciones de Doechii, Deftones, Kygo y Sabrina Carpenter como headliners, cerrando una nueva edición del evento que reafirma su lugar como uno de los festivales musicales más importantes de Argentina y de la región.
