Ataques con drones paralizan plantas energéticas en Qatar y precio de gas se dispara hasta 50%
La estatal QatarEnergy anunció la suspensión de su producción de gas natural licuado (GNL) tras ataques a dos de sus principales instalaciones en Catar, en medio de la escalada militar en Medio Oriente.
Según un comunicado de la compañía, los incidentes afectaron la Ciudad Industrial Ras Laffan y la Ciudad Industrial de Mesaieed, donde drones iraníes impactaron una central eléctrica y un complejo de tratamiento de gas. Las autoridades confirmaron que no se registraron víctimas humanas.
El anuncio provocó un aumento inmediato en los mercados internacionales de gas y petróleo. El precio del gas europeo se disparó más del 50%, mientras que el contrato TTF neerlandés alcanzó los 47,70 euros por megavatio-hora, su nivel más alto desde febrero de 2025. En paralelo, el crudo estadounidense (WTI) subió 6,7%, cotizándose cerca de 71,5 dólares por barril, y el Brent alcanzó los 78,46 dólares, superando incluso los 82 dólares en intradía.
El conflicto se enmarca en el tercer día consecutivo de ataques iraníes a países del Golfo con presencia estadounidense, en represalia por bombardeos de Israel y EE. UU. contra objetivos en Irán. Entre los países afectados se encuentran Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Catar y Kuwait.
Catar es uno de los mayores productores de GNL del mundo, junto con Estados Unidos, Australia y Rusia, y comparte con Irán el gigantesco yacimiento North Field, que concentra alrededor del 10% de las reservas globales conocidas de gas natural. Además, QatarEnergy mantiene contratos de suministro a largo plazo con compañías como Total, Shell, Petronet, Sinopec y Eni.
La atención del mercado también se centra en el estrecho de Ormuz, corredor por el que circula cerca del 20% del petróleo mundial. Reportes indican interferencias electrónicas, ataques a embarcaciones y desvíos de rutas, lo que ha reducido el tráfico de petroleros, aunque no hay confirmación oficial de un cierre total del paso.
El economista venezolano Juan Nagel señaló que el impacto dependerá de la duración del conflicto y que se prevén semanas de alta volatilidad en commodities y mercados financieros, aunque las reservas estratégicas globales podrían mitigar un impacto inmediato.
Por su parte, la académica Michelle Labbé, de la Universidad San Sebastián, señaló que el aumento de los precios del petróleo responde principalmente a la incertidumbre geopolítica; en el largo plazo, su evolución dependerá del desarrollo del conflicto en Medio Oriente.
