Congresistas demócratas acorralan a jefes migratorios de Estados Unidos en interrogatorio
El Capitolio de Estados Unidos se convirtió este martes en el epicentro de una acalorada discusión sobre las políticas migratorias en Estados Unidos, un debate que ha recordado a otros tiempos.
Mientras algunos congresistas negociaban a contrarreloj un acuerdo para evitar el cierre del Departamento de Seguridad Nacional, responsable de las polémicas políticas migratorias de la Administración Trump, por falta de presupuesto; a unos metros de allí, los miembros del comité de Seguridad Nacional interrogaban a los responsables de las tres principales agencias migratorias del país por los abusos cometidos por los agentes federales en las redadas indiscriminadas para deportar a cientos de miles inmigrantes sin documentos.
Las comparaciones de las tácticas empleadas por estos agentes migratorios con las llevadas a cabo por la “Gestapo de la Alemania nazi o la policía secreta” de la antigua URSS han protagonizado la sesión.
Unas semanas después del asesinato de Renee Good y Alex Pretti a manos de la policía migratoria, Todd Lyons, director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE); Rodney Scott, comisionado de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP); y Joseph Edlow, director del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), han comparecido en la Cámara de Representantes para tratar de explicar las controvertidas políticas represivas ejercidas por sus agentes en Minnesota y otros puntos del país donde la Casa Blanca ha ordenado desplegar las fuerzas migratorias.
El debate ha expuesto el papel de los agentes del ICE y de la Patrulla Fronteriza, responsables de brutales tácticas en Minneapolis.
El congresista demócrata Dan Goldman (Nueva York), que fue fiscal durante 10 años, ha preguntado al director del ICE, Todd Lyons, sobre las directrices que reciben sus agentes.
Lyons explicó que los funcionarios de su agencia, que ha aumentado la contratación de policías con escasa formación, realizan “operaciones específicas basadas en inteligencia; no andamos por las calles preguntando a la gente sobre su ciudadanía estadounidense”.
El asunto es de alta sensibilidad en un país de inmigrantes. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha esgrimido la bandera antiinmigratoria desde su llegada a la Casa Blanca.
Goldman preguntó a Lyons si sabe en cuáles otros regímenes se exigían pruebas de ciudadanía, lo que propició una discusión vehemente entre ambos.
“Usted dijo en su declaración de apertura que las referencias al ICE como la Gestapo o la policía secreta alientan amenazas contra los agentes de ICE”, dijo Goldman, ex fiscal estadounidense. “100 %”, respondió Lyons.
“El problema es que lo ha entendido al revés, señor”, dijo Goldman. “La gente simplemente hace observaciones válidas sobre sus tácticas, que son antiamericanas y abiertamente fascistas. Así que tengo una simple sugerencia: si no quiere que lo llamen régimen fascista o policía secreta, deje de actuar como tal”, dijo Goldman.
Lyons, ofendido, pidió amparo al presidente diciendo que Goldman estaba realizando “el tipo de interrogatorio equivocado”. Y agregó: “Permítanme enviar un mensaje a quien piense que pueden intimidarnos: fracasarán. Seguiremos cumpliendo nuestra misión”.
La discusión se produjo tras una batería de preguntas sobre el motivo por el que los agentes del ICE pedían a los ciudadanos un comprobante de ciudadanía. “¿Sabe qué otros regímenes del siglo XX exigían un comprobante de ciudadanía similar?”, preguntó Goldman, y añadió: “¿La Alemania nazi es uno de ellos? ¿La Unión Soviética es uno de ellos?”.
Tras las acusaciones de algunos legisladores demócratas al ICE por arrestar a ciudadanos estadounidenses sin motivos, Lyons aseguró que los ciudadanos estadounidenses no deberían sentir la necesidad de llevar un pasaporte en caso de que las autoridades federales de inmigración se les acerquen.
“Ningún ciudadano estadounidense será arrestado por ser ciudadano estadounidense”, dijo, al tiempo que insistió en que los agentes del ICE no arrestaban a los inmigrantes solo por tener acento o hablar español.
