Revelan la primera fotografía de Delcy Rodríguez y John Ratcliffe, director de la CIA, en Caracas
El director de la CIA, John Ratcliffe, visitó Venezuela este jueves 15 de enero y se reunió con la presidenta encargada Delcy Rodríguez, tal como reseñó The New York Times en su artículo. Poco después de que el diario estadounidense publicara la información de su llegada a Caracas, en redes sociales circuló la imagen del encuentro con Rodríguez.
En la fotografía se ve al funcionario estrechar su mano con la mandataria, quien vestía el blazer y pantalón en color verde que usó para asistir a la Memoria y Cuenta ante la Asamblea Nacional, este jueves.
"Durante la reunión en Caracas se abordaron temas de cooperación en materia de inteligencia y la estabilidad económica", declaró un funcionario al New York Times, quien añadió que la visita fue por indicación de Trump "para transmitirle el mensaje de que Estados Unidos espera mejorar su relación de trabajo".
La reunión se produjo un día después de que el presidente Trump hablara por teléfono con Rodríguez y ese mismo día se reuniera con María Corina Machado, líder de la oposición y premio Nobel.
Un funcionario estadounidense afirmó al NYTimes que el Ratcliffe se reunió con la Rodríguez por orden del Trump “para transmitirle que Estados Unidos espera con interés una mejor relación de trabajo”.
El funcionario, que habló bajo condición de anonimato para describir la delicada reunión, añadió que ambos hablaron sobre la cooperación en materia de inteligencia, la estabilidad económica y la necesidad de garantizar que el país dejara de ser un “refugio seguro para los adversarios de Estados Unidos, especialmente los narcotraficantes”.
Ya el verano pasado, reseña el New York Times, altos funcionarios estadounidenses discutían cómo mantener la estabilidad en Venezuela. En ese entonces, la administración Trump comenzaba a preparar una campaña antidrogas que implicaría atacar embarcaciones en el mar que, según afirmaba, transportaban drogas, lo que conduciría a la captura de Maduro.
Plantearon la posibilidad de que desmantelar el gobierno venezolano después de remover a Maduro —incluso para dar paso a un líder de la oposición— sería similar a los errores que cometió Estados Unidos en Irak cuando desmanteló el ejército iraquí y creó una insurgencia, dijeron los funcionarios.
En medio de las discusiones del verano pasado, la CIA entregó una evaluación temprana de que la Sra. Rodríguez, entonces vicepresidenta de Venezuela, era una política pragmática, más que una ideóloga, que estaba dispuesta a negociar y potencialmente incluso a trabajar con Estados Unidos.
Un informe de inteligencia que circuló entre altos responsables políticos mencionó que ella usó un vestido de 15 mil dólares para su toma de posesión, lo que llevó a un funcionario a bromear diciendo que “ella es socialista, pero la más capitalista que he visto”.
Rodríguez había estado involucrada en negociaciones con Richard Grenell, enviado especial de Trump, así como con otros funcionarios, mientras la administración buscaba un acuerdo para lograr que Maduro renunciara voluntariamente al poder.
No se llegó a ningún acuerdo, pero personas informadas sobre las discusiones dijeron que la Sra. Rodríguez demostró ser pragmática, alguien que buscaba posibles puntos de acuerdo.
Los analistas de la CIA evaluaron que mantener a Rodríguez como líder interina era la mejor manera de evitar que Venezuela “cayera en una situación caótica”, dijo un alto funcionario.
Las lecciones aprendidas en Irak pesaron mucho en los debates en las altas esferas de la administración Trump. Funcionarios de la administración afirmaron que la decisión de la administración Bush de expulsar a todo el gobierno iraquí y desmantelar el ejército marcó el comienzo de una larga era de inestabilidad e insurgencia que costó vidas iraquíes y estadounidenses y sumió a Estados Unidos en el país.
Trump y miembros clave de su administración han criticado la guerra de Estados Unidos en Irak. Sin embargo, sus críticas se han centrado menos en el objetivo de derrocar al dictador Saddam Hussein y más en la decisión de mantener tropas en el país para garantizar la seguridad de las elecciones e instaurar un gobierno democrático.
Desde la operación para derrocar a Maduro, Trump ha dicho poco sobre restaurar la democracia en Venezuela y ha dedicado más energía a discutir la expansión del papel de las empresas estadounidenses en la industria petrolera del país.
El secretario de Estado, Marco Rubio, también ha declarado su deseo de ver una “transición a la democracia” en Venezuela, señalando que trabajó en el tema durante años como senador.
