Editorial: De Oslo a Miraflores, ¿cuán larga será la travesía?
La esperanza del venezolano en un cambio está intacta. Así resumen las últimas horas los titulares.
El país merece el retorno a la libertad y el bienestar más temprano que tarde y es una necesidad que se siente, ahora mismo, innegociable con toda una sociedad y una región.
Es el sentimiento de todo un pueblo que hoy vive en una angustia que solo es sobrellevada con menos carga emocional y espiritual por la idiosincrasia de nuestra gente, que siempre ha confrontado las adversidades con aplomo y mente positiva.
María Corina Machado enfrentó abiertamente al Gobierno de Hugo Chávez y también el de Maduro, superó los ataques de un sistema que la quiso aplastar desde el oficialismo y desde una seudo oposición comprada por Miraflores.
Ninguno pudo.
Aún recordamos cómo en sus inicios llegaba con una humildad poco vista en los políticos de hoy, en jornadas duras de trabajo político para ir sembrando lo que hoy recoge, que es un sentimiento popular que se expresó en las primarias de 2023 donde obtuvo el 93% de una participación masiva de más de 3 millones de venezolanos.
Resultó ser una aplanadora democrática, un fenómeno amenazante para el Gobierno de turno y eso no cabía en el juego. Hubo que inhabilitarla.
Mujer a la que nunca se la ha vinculado con casos de corrupción. Hasta en Miraflores lo saben.
Se sitúa ahora mismo entre los intachables, combativos y firmes, de la Venezuela que se debate entre la libertad y el sometimiento. Y esa forma de ser le ha valido para el Nobel de la Paz, un reconocimiento que ella le ha entregado a todos los venezolanos, a los presos políticos, a los jóvenes que han perdido la vida luchando por un mejor país y a las generaciones futuras que aspira a acompañar en una reconstrucción.
Ahora le toca una travesía mayor: de Oslo a Miraflores.
Ella cuenta con todo un pueblo que pide cambio, pero enfrente tiene al modelo cubano instaurado en Miraflores que sobrevive a punta de armas y sembrando el terror.
El caso venezolano es altamente complejo, pero María Corina Machado busca acelerar un plan país que ha tejido durante años y ahora pone toda su energía en comenzar la transición. Creemos que regresar al país será tanto o más peligroso que su escapatoria por el mar.
Pero su audacia no es solamente de un momento, sino de toda una carrera que está cautivando al mundo democrático.
¿Qué costo y cuán larga será esta ruta?
Hoy ese cambio se dibuja más en el rostro de María Corina Machado, que del propio Donald Trump, el único presidente de los Estados Unidos que ha puesto contra las cuerdas al Gobierno de Maduro. “Sus días están contados” dijo en reciente entrevista. Y María Corina Machado ha señalado que el cambio que sueñan millones ya es irreversible. La sintonía es única: liberar a Venezuela.
Carlos Alaimo
Presidente Editor
