Fin del TPS para venezolanos en EE. UU. golpea a El Doral: así afecta a negocios, rentas y escuelas
El fin del Estatus de Protección Temporal (TPS) para miles de venezolanos está dejando huellas profundas en Doral, una ciudad del condado de Miami-Dade que durante años fue símbolo del auge migrante venezolano en Estados Unidos. Lo que antes se conocía como “Doralzuela” ahora enfrenta una transformación social y económica visible en todos sus rincones.
En calles donde predominaban los acentos caribeños y los restaurantes con sabor a arepa y pabellón, el movimiento se ha reducido. Wilmer Escaray, empresario del sector gastronómico, cuenta que el flujo de clientes ha caído de forma notable. “La gente tiene miedo de gastar, muchos planean regresar a Venezuela porque se quedaron sin estatus”, relató.
La situación también afecta a quienes aún intentan mantener sus negocios abiertos. Sin permisos de trabajo vigentes, varios empleados han tenido que ser despedidos, lo que ha complicado la operación diaria de comercios y servicios locales.
El impacto se refleja incluso en el mercado inmobiliario, que atraviesa un momento inusual. Ana Cristina Barreto, agente de bienes raíces, describe un fenómeno que nunca había presenciado: un aumento en las propiedades vacías y precios de alquiler en descenso. “Por primera vez, veo tantos dueños bajando sus precios al mismo tiempo”, comenta.
El sistema educativo también ha sentido la pérdida. De acuerdo con el Distrito Escolar Público de Miami-Dade, más de 14,000 estudiantes migrantes no regresaron este año a las aulas. Para Karla Hernández-Mats, presidenta del sindicato de maestros, esta cifra refleja el alcance humano de la medida: “Cada estudiante que se va representa una familia que ha debido marcharse o enfrenta incertidumbre”.
Lo que alguna vez fue una comunidad vibrante construida sobre la esperanza de estabilidad, hoy se enfrenta a una nueva realidad. Con comercios vacíos, viviendas desocupadas y familias que emprenden el regreso, Doral vive una metamorfosis forzada que deja en evidencia el profundo impacto del fin del TPS sobre la diáspora venezolana en Estados Unidos.
