Feligreses esperan con fe la eucaristía en Bajada de la Virgen de Chiquinquirá [+Fotos]
Con rostros iluminados por la fe y el fervor mariano, los feligreses aguardan con devoción la eucaristía que acompañará la tradicional Bajada de la Virgen del Rosario de Chiquinquirá.
Desde tempranas horas, la plazoleta frente a la Basílica se ha llenado de fieles que, rosario en mano, entonan plegarias y cánticos en honor a la patrona.

El murmullo de las oraciones crean una atmósfera de recogimiento y esperanza.
Familias enteras, peregrinos y visitantes se unen en un mismo propósito: rendir homenaje a la Virgen Morena, cuya imagen es símbolo de fe y milagros para generaciones enteras.

Bajo el inclemente sol, los creyentes despliegan sus sombrillas, buscando refugio mientras aguardan el momento solemne de la celebración eucarística.
La bajada de la Virgen de Chiquinquirá no es solo una tradición religiosa; es un acto de unión, fe y renovación espiritual. Este encuentro anual reafirma la profunda devoción de un pueblo que, entre oraciones y lágrimas de emoción, encuentra en la Virgen del Rosario una guía y consuelo para sus vidas.












