Dormir una siesta podría ayudarte a mantener tu cerebro joven y saludable, según estudio
Dormir una siesta no solo ayuda a recuperar energía, sino que también podría ser beneficioso para el cerebro.
Así lo sugiere un reciente estudio de la University College London (UCL), el cual encontró que las personas que suelen tomar siestas presentan un volumen cerebral mayor, un indicador asociado con una mejor salud cerebral y un menor riesgo de desarrollar enfermedades neurodegenerativas, como la demencia.
Según los investigadores, la diferencia observada en el volumen cerebral entre quienes duermen siestas y quienes no lo hacen equivale a entre 2,6 y 6,5 años menos de envejecimiento cerebral. Este hallazgo refuerza la importancia del descanso en los procesos de regeneración y mantenimiento del cerebro.
Los especialistas recomiendan que las siestas sean cortas —de entre 20 y 30 minutos— para evitar efectos contraproducentes, como el insomnio nocturno o la desorientación al despertar. Además, subrayan que mantener una buena higiene del sueño y hábitos saludables puede contribuir significativamente a preservar la función cognitiva a largo plazo.
