Detectan en Los Ángeles contagios locales de una variante más letal del mpox
Las autoridades del condado de Los Ángeles confirmaron esta semana los primeros casos en Estados Unidos de una variante más severa del mpox, antes conocida como viruela del mono, sin antecedentes recientes de viaje al extranjero.
Los contagios fueron detectados en adultos residentes de California, lo que ha encendido las alarmas por una posible transmisión comunitaria del clado I, una cepa asociada a mayor severidad y mortalidad.
Según el Departamento de Salud Pública local, uno de los pacientes se recupera en su domicilio tras haber sido hospitalizado. Otro caso sospechoso fue reportado en la ciudad de Long Beach, en el mismo condado, y también podría corresponder a una infección adquirida dentro del país, según la cadena CBS News.
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la mayoría de los casos estadounidenses de clado I registrados hasta septiembre estaban vinculados con viajes a África Central, donde esta variante es endémica.
La detección reciente en California sin ese antecedente sugiere un posible cambio en la dinámica epidemiológica del virus.
El mpox se divide en dos grupos principales: el clado I, asociado con tasas de letalidad de entre 1% y 10%, y el clado II, más extendido durante el brote global de 2022 y con mortalidad inferior al 4%. La cepa detectada en Los Ángeles corresponde al tipo más agresivo y suele afectar con mayor frecuencia a niños en regiones africanas, aunque en este caso los contagios se dieron entre adultos.
El oficial de salud del condado, Muntu Davis, advirtió que el hallazgo “es motivo de preocupación por el potencial de desarrollar enfermedad más grave”. El CDC recordó que el virus se transmite por contacto estrecho, incluyendo relaciones sexuales o el uso compartido de objetos personales, y recomendó mantener la vacunación con el esquema completo de dos dosis de Jynneos, que ofrece protección contra ambas variantes.
Las autoridades nacionales reforzaron la vigilancia mediante pruebas clínicas y análisis de aguas residuales para detectar circulación temprana del virus. Aunque el riesgo para la población general se considera bajo, se insta a los servicios médicos a notificar cualquier caso sospechoso y a la ciudadanía a consultar ante la aparición de fiebre, fatiga o erupciones cutáneas.
Los expertos coinciden en que la detección precoz, el rastreo de contactos y la inmunización continuarán siendo las herramientas esenciales para contener la expansión del mpox clado I en territorio estadounidense.
