Familiares piden a Petro interceder por colombianos detenidos en Venezuela
La situación de decenas de colombianos detenidos en Venezuela ha encendido las alarmas entre sus familiares, quienes aseguran que permanecen incomunicados, sin cargos claros y sin acceso a defensa legal. Entre ellos se encuentra Manuel Tique, un trabajador humanitario arrestado el 14 de septiembre de 2024, cuya familia denuncia que se encuentra retenido ilegalmente desde hace más de un año.
Mi hermano lleva un año retenido siendo inocente, con delitos que no entendemos”, declaró Diana Tique, hermana del detenido, en entrevista con W Radio. Según relató, el último contacto que tuvo con Manuel fue el 15 de mayo de 2025, cuando logró hacer una breve llamada telefónica de cinco minutos en la que apenas alcanzó a preguntar por su familia.
El arresto ocurrió cuando Tique, empleado del Consejo Danés para Refugiados (DRC), cruzó el puente internacional de Arauca hacia Guasdualito, en el estado Apure, como parte de una misión de capacitación humanitaria. Desde entonces, su familia asegura que se encuentra completamente aislado y sin asistencia consular.
Poco después de su detención, autoridades venezolanas lo acusaron de ser “reclutador de paramilitares” y colaborador de grupos mercenarios, según versiones difundidas por el dirigente chavista Diosdado Cabello. No obstante, ni su familia ni el DRC han recibido información oficial ni pruebas de dichas acusaciones.
La Cancillería colombiana ha enviado varias notas diplomáticas solicitando información, pero el Gobierno venezolano no ha respondido”, lamentó Diana Tique.
La familia Tique no es la única que enfrenta esta incertidumbre. Según denuncias de los allegados, al menos 38 colombianos se encuentran detenidos en condiciones similares, sin comunicación con sus familias ni derecho a defensa privada. Entre ellos hay mototaxistas, comerciantes y viajeros que habrían sido arrestados en la frontera o dentro del territorio venezolano.
Ante la falta de respuestas, unas 20 familias han realizado plantones frente a la **Cancillería de Colombia y el Palacio de Justicia en Bogotá, exigiendo una respuesta clara del gobierno.
Ya es momento de que el presidente Gustavo Petro se apersone de esta situación y haga las negociaciones directamente con el presidente de Venezuela”, pidió Diana, visiblemente afectada.
Las familias describen este escenario como una tragedia emocional, psicológica y económica. “Vivimos una angustia permanente. No sabemos si están bien, si comen, si están enfermos. Es desesperante”, expresó la hermana de Tique.
Mientras tanto, las denuncias sobre aislamiento y violaciones a los derechos humanos se acumulan, sin que hasta ahora exista una respuesta concreta por parte del gobierno de Nicolás Maduro ni una acción diplomática contundente de Bogotá.
Solo queremos que vuelvan a casa, que se haga justicia y que no haya más familias viviendo este dolor”, concluyó Diana Tique, quien continúa apelando a la solidaridad y la presión pública para evitar que estos casos caigan en el olvido.
