Rodrigo Rivera Morales | La tragedia del Zulia es la tragedia de Venezuela
Los indicadores socio-económicos muestran la gravedad de la crisis venezolana. Las políticas de la pandilla gobernante cívico-militar ha llevado al país a la mayor crisis de su historia. El Estado luce en quiebra, destruido, arruinado (su principal industria Pdvsa desfalcada), con una inmensa deuda pública, sumido en una emergencia humanitaria ardua y múltiple.
Es todo el país sumido en hecatombe. No hay estado, región, cuidad o pueblo venezolano que no este padeciendo devastación de la calidad de vida. Obviamente, el más fuerte impacto lo han sufrido los estados y ciudades que había logrado altos niveles de desarrollo, como el Zulia, no era solo la industria petrolera, también había un enorme adelanto en ganadería, producción de leche, queso y otros derivados; la construcción era pujante, paralelo a ello la metalurgia, el cemento, el carbón y otros que generaban empleo, salarios dignos y atractivo para la inversión.
Hoy día luce el Zulia, al igual que todo el país, en estado calamitoso. No nos cabe duda que el Zulia merece mejor destino, allí nacieron y actuaron importantes líderes de la democracia que contribuyeron a desarrollar esa región. La Universidad del Zulia (LUZ) forjó importantes investigaciones y formó grandes contingentes de profesionales con excelente formación académica.
Hoy día debido al estrangulamiento que realiza el gobierno de la pandilla cívico-militar contra la educación, en especial contra la universitaria, por su disidencia, se observa aulas vacías, poca investigación, sobreviviendo por el esfuerzo de los pocos profesores y estudiantes que aún quedan allí.
Hace días las noticias internacionales han informado que la Comisión Federal calificó al gobierno venezolano como narco-terrorista. La pandilla cívico-militar ha empleado los recursos y poder del Estado para cometer fechorías. Esto lleva a considerar, en palabras de Rawls J.,a calificar al Estado dirigido por Maduro como Estado forajido (outlawstate), pues, además de violar los derechos humanos fomentan el terrorismo, amenazan la paz, y favorecen a bandas internacionales del crimen.
En Venezuela, además, de ser gobierno forajido, es un gobierno fracasado o fallido. Es Estado fallido porque no puede garantizar su propio funcionamiento y los servicios básicos a la población. No dedica las capacidades y recursos para satisfacer las necesidades esenciales de los ciudadanos. No controla la integridad del territorio por haberlo cedido a grupos extranjeros violentos y bandas dedicadas a actividades ilícitas. Un ejemplo, patético es el sur del Zulia, desde el Catatumbo a Santa Bárbara del Zulia es controlado por el ELN, quienes cultivan la coca y la procesan, pero, además, extorsiona a los productores pecuarios y a la población.
La pandilla gobernante se dedica a preservar sus intereses particulares mediante el pillaje, el saqueo impositivo, inflacionario y devaluación monetaria, la devastación de las instituciones, la carencia de un control imparcial e independiente de poderes, aplican su poder absoluto con las bayonetas y la obediencia del poder judicial. Han impuesto un régimen totalitario limitador y violador los derechos y libertades fundamentales. En el proceso de descomposición y aniquilamiento del Estado y sus instituciones, en función de sus intereses, han permitido que buena parte del territorio, al igual que en el Zulia, el sur del Orinoco, esté bajo control de las mafias del oro y del coltán, narcotráfico y del ELN.
Las políticas económicas de la pandilla cívico-militar apuntan a profundizar la situación de Estado fallido de Venezuela. Son innumerables los problemas que afectan a la población venezolana, no hay garantía del propio funcionamiento del Estado y los servicios básicos a la población, la deuda externa es inmensa, no producen recursos para satisfacer las necesidades esenciales de los ciudadanos, para cubrir esta bancarrota lo hacen imprimiendo dinero inorgánico, causando inflación que castiga más al pueblo, como si fuese poco le añade devaluación monetaria que pulveriza criminalmente los pocos ingresos de los asalariados. Esto le resta más capacidad de maniobra interna y se afianza la repulsa popular contra la pandilla gobernante.
Tenemos que rescatar al país, esto implica a todo el país. Obviamente, hay regiones privilegiadas, por sus recursos, posición geográfica y su gente de trabajo, como es el Zulia, que será guía para el empuje de otras regiones. Los últimos 12 años han sido altamente deplorables para el Zulia y su grey. No solo por las malas políticas del gobierno nacional, sino también por la desidia, incapacidad y corruptelas de los gobernantes regionales. Como bien clama Alaimo, eco de los zulianos, unidos a rescatar a Venezuela. ¡hasta el final!
