Cuatro adolescentes presos políticos continúan en espera de su excarcelación
Gabriel, Abraham, Luisneidel y Ángel suman meses de privación de libertad tras haber sido acusados de “terrorismo” en el contexto postelectoral de 2024. Los cuatro tienen 17 años y están recluidos en centros para menores en Lara y La Guaira por supuestos hechos políticos.
Sus familiares mantienen su inocencia y reclaman que “no pueden pagar por lo que otros hicieron”, reseñó Tal Cual.
Abraham Rivero y Luisneidel Zúñiga cumplen hoy un año de su arresto, desde que fueron aprehendidos la noche del 29 de julio del año pasado en Macuto por encapuchados en una camioneta negra, sin placas y posteriormente fueron entregados a la Secretaría de Seguridad Ciudadana de La Guaira.
El 9 de agosto, Ángel González fue arrestado sin orden judicial en su vivienda acusado de participar en el derribo de una estatua de Hugo Chávez.
Luego, Gabriel Rodríguez fue detenido en Cabudare el 9 de enero, al intentar llegar a un ambulatorio, por “tener pinta de guarimbero”.
Hace una semana, la Fiscalía citó a las familias de los cuatro adolescentes y les informó que revisarían los expedientes. Todos esperan que esa revisión termine en medidas cautelares que los saquen de prisión.
“Esperamos en nombre de Dios que así sea”, dijo Joany Méndez, tía de Gabriel al diario digital. El joven beisbolista, que apenas había iniciado un trabajo temporal en una panadería artesanal, envió una carta al fiscal Tarek William Saab donde lamenta no poder graduarse con sus compañeros, pero también señala que “ya muchos saben de mi caso y saben que no soy ningún terrorista. Solo soy un buen joven que le están negando sus sueños”.
Méndez comenta que su sobrino sigue afligido al no poder cumplir sus actividades de bachiller junto a sus compañeros. El 18 de julio fue el “último timbre” y el pasado 21 debía estar firmando su acta.
“No entiende cómo hay personas que sí cometieron un delito y le dan beneficios y él, que no cometió ninguno, no lo escuchan”, destaca la tía del adolescente. Al escenario dentro de la cárcel se suman el juicio en su contra y las propias restricciones que impone la jueza Dayana Castillo, quien lleva el caso…
El 19 de junio Gabriel cumplió sus 17 años en prisión. Nos habían aprobado un permiso para ir a llevarle la torta, dice su tía, pero luego la juez llamó y desechó el oficio”, relató.
Asegura que el joven ha sido acusado sin pruebas contundentes. “En total fueron seis guardias (que testificaron) y cada uno dio una versión distinta. Uno de los guardias primero dijo que le encontraron dos cauchos, luego dijo que fueron palos, piedras y gasolina. Dijeron que había 20 funcionarios y luego decía que eran ocho”, relata Méndez, quien insiste a la Fiscalía para que revise los casos y le otorgue la libertad.
“Hay que esperar”
Marian Mayé Pérez, mamá de Luisdeidel Zúñiga, también se aferra a esa posibilidad. “No nos dijeron si los iban a liberar, solo que hay que esperar. De verdad espero que en pocos días se acabe esto”.
Luisneidel fue detenido junto a Abraham y otros dos jóvenes. El grupo fue golpeado y detenido en el retén de Caraballeda. Se les acusa de terrorismo, obstrucción de vías, incitación al odio y daño al patrimonio.
Marian comenta que su hijo “ha estado tranquilo”, aunque reitera que “ellos no pueden pagar por lo que hicieron los demás”.
Eso también lo señala Armando Rivero, el padre de Abraham. “Mi hijo quiere salir de ahí lo antes posible porque no aguanta más. ¿Por qué va a seguir pagando algo que él no hizo? Se ha enfermado mucho y psicológicamente no ha estado bien. Yo he criado a mi muchacho desde pequeño y lo conozco”.
Comenta que las visitas son dos días a la semana, pero debe llevarle comida todos los días. “A pesar de lo que está pasando, es un muchacho fuerte. Las veces que he podido hablar con él le digo que sea fuerte, que esto va a pasar. Creyendo en el Señor porque es el único que nos puede ayudar”.
En el caso de Ángel, fue arrestado el 9 de agosto de 2024 luego de que funcionarios de la Policía de La Guaira lo buscaran en su vivienda la noche anterior y amenazaran a su padre con arrestarlo.
Su hermana Mirbelis González señala que el joven, quien tiene un hijo de siete meses que no ha podido conocer, fue acusado por un vecino de la zona de haber participado en las protestas en rechazo a los resultados de las presidenciales, pero los policías ni siquiera encontraron en la vivienda la ropa que supuestamente cargaba ese día.
También fue acusado junto al resto de los adolescentes detenidos el 29 de julio. Sus juicios fueron anulados por un tribunal del sistema penal de adolescentes con competencia en terrorismo “por falta de medios probatorios”; sin embargo, los procesos penales iniciaron nuevamente bajo las mismas imputaciones.
“Él es una persona sana que le gustaba jugar fútbol con sus vecinos, le gustaba trabajar. Es el más pequeño de todos nosotros y nunca pensamos que iba a vivir esta situación. Es duro verlo en esta situación detrás de unos barrotes”, afirma González.
