William Santana | Un desafío a occidente
Las repercusiones de la “lectura de la servilleta”, por el Sr. Amoroso proclamando a Maduro se han sentido mucho más en la comunidad internacional que al interior de Venezuela, llegando a formar parte del debate político interno en muchos países como España, Brasil, Colombia, además de ser una preocupación constante en muchas cancillerías, parlamentos, organismos internacionales como la ONU, OEA, UE y empresas, principalmente petroleras.

Este fraude descarado, insólito en Latinoamérica, con todos los agravantes que configuran un golpe de Estado, ejecutado por un grupo calificado por muchos como una organización criminal, reconocido solo por algunos países emblemáticos del autoritarismo que configuran un eje como son Rusia, China, Irán, Cuba, Bolivia y Nicaragua, va más allá de ser un problema de si se presentan o no las actas que certifican el verdadero triunfo del 28-J. Se convierte en un desafío al mundo occidental.
Si logra consolidarse el 10 de enero del 2025, se transmitiría un mensaje alarmante a los líderes autoritarios de la región y el mundo: que en esta época ya es posible retar a Occidente, sus valores e instituciones, sin enfrentar consecuencias notables en su ejercicio de la usurpación.
Adquiere relevancia este intento de socavar el orden democrático y el estado de derecho en un contexto de pugna en un orden mundial en riesgo. En un avance sostenido del totalitarismo, debilitando las democracias a través del populismo, la pos verdad y polarización – La revancha de los poderosos, Moises Naím, 2022-, como lo han venido constatando los entes que se encargan de la publicación de indicadores de la democracia como la revista The Economist y recientemente el grupo IDEA.
De la misma manera, este desconocimiento perverso y cínico de la voluntad popular del pueblo venezolano se inscribe en su alineamiento con las partes del eje desestabilizador del orden en la actual conflictividad mundial: el expansionismo ruso, la amenaza china, la volatilidad del Medio Oriente y el peligro iraní, asociaciones a grupos terroristas y al crimen transnacional, pretendiendo que la retribución a esos apoyos les permita expoliar impunemente la voluntad de la mayoría de los venezolanos así como los graves señalamientos de organismos internacionales y los esfuerzos de un importante grupo de países democráticos.
Paradójicamente, toda esta acción exterior impropia que se supone ejecuta la Cancillería, se encuentra en manos de un agrónomo cuya única actividad visible es producir comunicados en razón de tres o cuatro semanales, con expresiones irrespetuosas, descalificativas y groseras a diestra y siniestra. Un servicio exterior desmantelado, desacreditado, politizado y desprofesionalizado.
Todo ello indicando que nuestro relacionamiento exterior no es propio sino producto de las decisiones de agentes externos que vulneran nuestra soberanía abiertamente y por ende la paz y seguridad regionales al ejecutar acciones en favor de intereses nocivos para las democracias de Latinoamérica.
Para enfrentar esta amenaza de Maduro de manera efectiva los países democráticos deben emprender una reflexión seria y adoptar medidas urgentes. La coordinación política entre sus liderazgos es más crucial que nunca, y es imperativo que se prioricen los valores fundamentales sobre los intereses inmediatos.
| Editado por los Papeles del CREM, 19 de septiembre del año 2024. Responsable de la edición: Raúl Ochoa Cuenca. [email protected]
|
