Los delitos informáticos se extienden por África y podrían afectar al resto del mundo
La gran evolución digital del trabajo y las actividades de ocio en línea han transformado nuestro modo de vida y nos aportan enormes ventajas, pero también entrañan peligros sin precedentes como los delitos informáticos, un problema cada vez más complejo, elaborado y peligroso. Para evitar ser detectados, los delincuentes utilizan métodos avanzados para cometer fraudes, que suelen dirigirse a países con una infraestructura digital deficiente.
Dado que muchos de estos países se encuentran en África, las bandas criminales se han expandido por todo el continente, y los expertos temen que personas de todo el mundo puedan ser el próximo objetivo.
Las estafas más comunes
Según un informe reciente de la organización internacional de seguridad Interpol, el fraude bancario y con tarjetas de crédito es la principal amenaza cibernética procedente de África.
Durante la pandemia, las plataformas bancarias en línea recibieron más del doble de ataques que durante un período similar del año anterior y se teme que las medidas de seguridad actuales no sean suficientes. Si bien los protocolos bancarios, incluida la verificación en varios pasos y los procedimientos “Conozca a su cliente” (KYC) utilizados habitualmente en los casinos en línea, ofrecen un cierto nivel de protección, los sofisticados métodos delictivos los están superando en muchos casos.
Pero el alcance de la delincuencia va más allá de las operaciones bancarias, los grupos delictivos también tienen en el punto de mira a personas adineradas que a menudo entregan dinero en efectivo bajo falsos pretextos.
Una importante operación de la Interpol permitió detectar este año a más de 70 delincuentes al servicio de la célebre banda Black Axe, que opera en varios países africanos, así como en Europa, Oriente Medio, el Sudeste Asiático y los Estados Unidos.
En la redada se incautaron cerca de un millón de dólares en fondos bancarios, decenas de miles de dólares en efectivo y 12.000 tarjetas SIM, lo que demuestra el éxito de las actividades delictivas.
¿A qué se debe el aumento de los delitos informáticos?
La banda Black Axe nació como un grupo estudiantil en la ciudad de Benín en la década de los 70, pero desde entonces se ha convertido en una red global cuyo principal objetivo es el fraude.
La banda ha intensificado su actividad en los últimos años gracias a la experiencia acumulada durante décadas y al regreso del transporte aéreo tras los cierres, lo que ha permitido a sus miembros viajar entre los distintos centros de actividad delictiva, incluidos Dubái y Nigeria.
Uno de los cabecillas de la banda era un ciudadano nigeriano que llevaba un estilo de vida lujoso en los Emiratos Árabes Unidos, gracias a los millones que robaba. Sin embargo, en 2022 fue condenado a 11 años de prisión federal y obligado a pagar 1,7 millones de dólares.
A los sofisticados métodos delictivos se añade el hecho de que las personas pasan una gran parte de su vida en línea, lo que las hace más vulnerables a los ciberataques. Quienes conocen a otras personas a través de foros de internet o compran productos en línea corren un mayor riesgo de sufrir uno de estos ataques.
También existe la posibilidad de que la crisis mundial del costo de vida esté motivando a los delincuentes, que no solo están más desesperados por ganar dinero, sino que también se aprovechan de víctimas desesperadas por ganar dinero.
El impacto en el resto del mundo
Las bandas de delincuentes informáticos operan a nivel internacional y sus actividades se desarrollan en países de todo el mundo. Muchos de estos delincuentes también tienen vínculos con bandas locales de otros países, y su actividad conduce a una afluencia de dinero del mercado negro a la economía local, lo que tiene el potencial de afectar a las empresas e incluso al valor de la moneda en casos extremos.
El auge de la actividad criminal cibernética también significa que es más probable que las personas de todo el mundo se conviertan en un objetivo, y que los software de protección no puedan seguir el ritmo.
El contrataque a la problemática
La respuesta de las fuerzas de seguridad aumenta al tiempo que lo hace la delincuencia, y los avances tecnológicos también son de gran ayuda para las autoridades, que pueden utilizar métodos especiales de rastreo para localizar a las bandas e incautar sus recursos. Asimismo, la tecnología permite mejorar la coordinación y la comunicación entre los investigadores.
Con más de 120 millones de dólares incautados en el continente africano este año, la esperanza es que la capacidad de respuesta siga siendo tan fuerte como siempre, este es el reto al que se enfrentan los gobiernos ante el inminente comienzo de una nueva era de internet.
